La abstinencia eyaculatoria, afecta la calidad espermática.


Durante todos los años que realice actividad directa en un laboratorio de Andrología, prácticamente desde que era estudiante en San Marcos;  reclamó mucho mi atención, averiguar sobre los criterios que  utilizaba la OMS (WHO) para establecer un periodo de abstinencia eyaculatoria como condición para validar una muestra de semen. El “WHO laboratory manual for the examination of human semen and sperm-cervical mucus interaction” recomendaba una abstinencia de 3-5 días, ampliando el rango al sugerir que el laboratorio no  debe aceptar  muestras de semen con periodos de abstinencia menores de 2 ni mayores de 7 días. Basándose en la creencia que “más es mejor” y en que no era saludable eyacular continuamente, muchos médicos y laboratorios indicaban a sus pacientes, periodos de abstinencia eyaculatoria que bordeaban con la exageración y la falta de consideración; más aún, si el paciente tenía una prueba anterior en la que los parámetros tenían valores inferiores al promedio esperado.

 En la práctica de Reproducción asistida de baja complejidad se presentan muchas situaciones en las que los ginecólogos necesitan hacer dos inseminaciones consecutivas, lo que implica preparar el semen de dos eyaculados obtenidos en días sucesivos. En mi experiencia estos casos eran continuos y podía observar que la segunda nuestra seminal, sin un día de abstinencia, era por lo general de menor volumen pero con una mayor concentración  de espermatozoides mótiles. Esto se observaba incluso en el semen de pacientes con parámetros espermáticos disminuidos.

 En Junio de este año, David Greening del  “Sydney IVF” en Australia, presento los resultados de un estudio  realizado en 118 hombres con  daño en el ADN  espermático,   observando que la calidad de sus espermatozoides  mejoraba  después de pedirles que eyacularan diariamente durante siete días. El autor explica que es probable que al reducir el tiempo de permanencia en el epidídimo, los espermatozoides estuvieran menos expuestos a los radicales libres, que como se ha demostrado,  afectan la estructura de la membrana y de la cromatina espermática.

 Los radicales libres o especies oxígeno reactivas (ROS) son moléculas químicamente inestables y muy oxidantes, que se producen en los seres vivos como parte del  metabolismo, actúan como mediadores pleiotrópicos del sistema inmunológico; pero en exceso afectan diversas estructuras celulares mediante reacciones de reducción-oxidación. Esta actividad puede ser modulada por los antioxidantes, como la vitamina E y el ácido ascórbico, que  reaccionan químicamente con los radicales libres, inactivándolos y evitando que dañen las estructuras celulares.

 Si están considerando algún proyecto reproductivo, es conveniente consultar e informarse sobre los antioxidantes y no descuidar la continuidad eyaculatoria que resultó ser más  importante de lo que pensábamos.

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